CRISTIANISMO Y DEBATE PÚBLICO
En la entrada anterior definimos la misión de este blog: analizar la política desde la "exousia", autoridad de Cristo, aquella disposición libre de estar al servicio de los demás. Y no es posible alcanzar este objetivo sin antes reconocer la importancia del cristianismo en el tejido social y sus aportes en el debate público.
Sobre el concepto "tejido social", se trata de la unión e interacción de cada red o círculo asociativo de una comunidad. Hablamos de la política, la economía y la cultura; de la conjunción y dialéctica entre cada una de ellas. Este concepto es conocido por la Doctrina Social de la Iglesia Católica como: subjetividad de la sociedad (CA 13). Por lo tanto, "no es posible pensar en un proyecto evangelizador sin un proyecto específico de presencia y de contribución al tejido social" (García, p. 243).
La labor cristina encuentra su espacio por excelencia en la sociedad civil, ahí radica la necesidad de conocer cuál es el aporte del Cristianismo en el ambiente público.
"The Christian Contribution to the Public Conversation"🔥(fuente original: Word On Fire), aquí algunos apuntes importantes sobre la conferencia realizada por el Mons. Barron:
Primero, la idea central de San Agustín en su obra "La ciudad de Dios" es: lo que adoras es lo que crees que tiene el mayor valor. Por lo tanto, todos en el mundo adoramos algo... inclusive quienes dicen ser ateos. Adoramos valores, ideales morales, disciplinas científicas, personas o culturas; haciendo que nuestra vida gire alrededor de "nuestras verdades". ¿Y cómo es esto posible? Bien, aquello que adoras es el eje organizador y la motivación detrás de tus decisiones. En pocas palabras, determina aquello que necesitas saber sobre ti mismo. Entonces, ¿qué es lo que adoras?
Lo que San Agustín observó para llegar a esta conclusión es que, la sociedad romana "adoraba" a múltiples dioses que encarnaban las peores cualidades de los seres humanos. Eran perversos, vengativos, violentos y celosos; y luego ¿por qué nos sorprende que esta sociedad sea perversa, vengativa, violenta y celosa? ¿por qué resulta difícil creer que sean estas características la norma en la política y en el trato entre los civiles?
En cambio, el cristianismo propone la adoración del Dios cuyo nombre es amor, un amor que lo da todo, que quiere y trabaja por el bien de los demás. Si esta consigna es el mayor valor para ti, entonces la misericordia, la compasión y el perdón se vuelven fundamentales para la forma en la que organizas tu propia vida y la vida en sociedad. Al debate público actual, en el que se adora la "autonomía" y la "autoafirmación", le serviría reencaminar su eje hacia un amor más elevado. Después de todo, actuamos como átomos aislados y eso debe cambiar.
Segundo, la preocupación por los más vulnerables y la reivindicación de su dignidad por medio del reconocimiento de sus derechos es una convicción cristina. El hecho de que Dios (Hijo), haya sido crucificado, rechazado y ubicado en los estratos sociales más bajos le atribuye sentido al trato de amor hacia los marginados. Ahí donde hay sufrimiento, ahí está Dios para ser consuelo. Lamentablemente y a partir de la Ilustración (según el historiador británico Tom Holland), se ha asociado esta convicción con "valores universales transversales a cualquier cultura". Esto simplemente no es cierto pues, el enfoque social y caritativo del Cristianismo precedió a esta identificación. Si bien es cierto que, debe dársele una aplicación universal a este principio como lo establece la Declaración de Derechos Humanos. Es injusto que Occidente no atribuya el crédito que le corresponde al Cristianismo por sentar las bases de una discusión preocupada por la humanidad.
Tercero, los cristianos debemos estar presentes en la discusión y reafirmar el aporte filosófico -sociocultural que nuestra religión le ha otorgado al debate público. Es necesario renovar la política con un enfoque de alteridad sin descartar lo trascendente, evitando caer en el simplismo de optar por la absoluta "inmanencia". La historia nos lo confirma, el estadista que desee crear un "reino de Dios" en este mundo mediante juegos de poder y de intereses caerá en la desesperación de no poder alcanzar la "utopía", llegará al radicalismo y suprimirá la libertad de sociedades enteras.
Referencias
García, C. (1994). La pretensión pública de la fe: HOAC y Comunione e Liberazione, dos estrategias laicales. Editorial Desclée De Brouwer S. A.: España.
Pontificio Consejo "Justicia y Paz". (2008). Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Editorial San Pablo: Chile.
Word On Fire Show. [Bishop Robert Barron] (25 abril, 2023). What Christianity Brings to the Public Conversation [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=le9-IvxJ6OM&t=1238s

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