TEOLOGÍA, GUERRA Y REVOLUCIÓN

La siguiente entrada es un comentario al Capítulo I: "War and Revolution" (del libro Philosophies at War). En este apartado de la obra de Mons. Fulton Sheen se presenta un análisis teológico de los eventos históricos que caracterizaron el siglo XX: la revolución y la guerra. Desarrollaré este comentario a través de un esquema (pregunta-respuesta) y agregaré algunos comentarios personales. 

¿Qué perspectivas sobre el análisis de la guerra existen? 

Según Sheen, existen dos perspectivas: (1) el periodista y (2) el teólogo. En cuanto al primero, este enfoque presenta una enumeración sucesiva de los eventos del conflicto. Muchas veces se busca una aproximación de los resultados de la guerra, pero usualmente estos son analizados en desconexión con las causas remotas del mismo y el propósito futuro que este mismo posee. Sin embargo, la perspectiva teológica atribuye sentido a cada uno de los sucesos de la guerra y encuentra las raíces de su razón de ser en el corazón de cada uno de los seres humanos. Esta última es realmente necesaria, pues ante cualquier evento bélico siempre surgen las siguientes preguntas: ¿por qué luchamos?, ¿qué se debe hacer para alcanzar una paz duradera?,  si ya sabemos qué odiar ¿qué debemos amar?, ¿qué tenemos que hacer para evitar que la barbarie derrotada resucite?

De acuerdo a la teología, ¿qué caracteriza la guerra? 

La guerra no puede ser solo entendida en términos políticos y económicos, pues estos son "medios de vida" y  es necesario apuntar hacia los fines de vida.  En palabras del Mons. Sheen, "nunca antes hubo tanto poder, y nunca antes los hombres estuvieron tan preparados para usar ese poder para la destrucción de la vida humana" (Sheen, p. 2). La economía y la política han fracasado como medio para la paz porque ambas han olvidado cuál es el fin y el propósito de la vida. En realidad, es el corazón de los seres humanos el ha sido oxidado. Vivimos y actuamos como si Dios nunca nos hubiera hecho.

¿Para alcanzar la paz solo basta terminar con las dictaduras? 

Las dictaduras no son "creadoras" del mal en el mundo, sino creación. Es cierto, librar al mundo de personalidades como Hitler, pero no habrá paz a menos que destruyamos la falta de fuerzas moral y espiritual, que provocaron la existencia de Hitler. La paz no sigue al exterminio de los dictadores, porque los dictadores son sólo los efectos prácticos de aquellas "filosofías de vida" erradas. Es por ello que, el campo de las ideas es una de las vías hacia la restauración del mundo.  

¿En qué se diferencian la guerra de la revolución? 
  • Guerra: Involucra naciones, alianzas, hombres, ejércitos, bases de defensa, armas y tanques. Su movilización es horizontal (avance de hombres en el territorio). Corresponde a un episodio de la revolución, es finita en el marco espaciotemporal.
  • Revolución: Involucra ideas. Su movilización es vertical (el eje organizador se encuentra en la ideología, la doctrina o el dogma). Perdura en el tiempo, desencadena guerras dentro del espectro del conflicto.
Esta distinción es muy importante, ya que explica cómo las naciones pueden estar del mismo lado de una guerra y en diferentes lados de una revolución (ideológica). Evidencia de ello es la guerra entre Alemania y Rusia (Segunda Guerra Mundial). Su conflicto no es "ideológico" (aunque a nivel discursivo así haya sido planteado), en su lugar, este conflicto es producto de la confrontación entre los objetivos expansionistas de ambos Estados. Si se tratará solo de ideologías, tanto el comunismo como el nazismo destruyen la libertad humana.

Trascendiendo la pregunta ¿quién ganará la guerra?, se encuentra otra mucho más importante: ¿quién ganará la revolución? En otras palabras, ¿qué tipo de ideologías o filosofías de vida dominarán el mundo cuando termine esta guerra?

Referencias
Sheen, F. (2022). Philosophies at War. TAN Books: Estados Unidos. 

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